Sinopsis:
El único camino para llegar a Sassaia, un minúsculo pueblo enclavado en las montañas, es una empinada carretera de tierra escondida entre los árboles. De allí aparece un día Emilia, pelirroja y con el pelo encrespado, con treinta años y una adolescencia perdida, vistiendo unas botas moradas y una chaqueta verde fluorescente. Desde la casa de al lado, Bruno asiste a su llegada como quien asiste a una invasión. La mujer tiene acento «extranjero» y un montón de bolsas y maletas: ¿qué hace allí arriba, lejos del resto del mundo? Cuando por fin se encuentran, cada uno con su propia soledad, en los ojos de Emilia ?«desprovistos de luz, como dos estrellas muertas»? Bruno percibe un abismo similar al suyo, pero de signo opuesto. Ambos han conocido el mal: él porque lo ha sufrido, ella porque lo ha consumado; un mal irreparable, por muchos años que haya pasado en la cárcel?
Sassaia es el punto de fuga, la única solución para escapar de un futuro en el que ambos han dejado de creer. Pero el futuro llega y sigue sus propias leyes: seas culpable o inocente, víctima o verdugo, el tiempo pasa y nos revela que todos somos infinitamente frágiles, fatalmente humanos.
Nuestra opinión sobre Corazón negro:
A pesar de ser una novela que transita básicamente entre los sentimientos de culpa, soledad, pérdida y dolor, el balance que deja su lectura creemos que es positivo, quizás por el valor que reclama para las segundas oportunidades.
En cuanto a su calidad, hemos de apuntar que ha sido reconocida con el prestigioso Premio Elsa Morante 2024.
Es una novela que atrapa desde su primera página gracias a un suspense que se mantiene hasta el final, a pesar de no ser un thriller. La autora administra la información con precisión, dosificando las revelaciones y guiando nuestra atención hacia el corazón de lo que atormenta a sus protagonistas.
La historia, ambientada en el aislado pueblo de Sassaia, sigue a dos protagonistas marcados por el pasado: Emilia, recién salida de prisión tras un crimen irreparable, y Bruno, superviviente de una tragedia que lo persigue desde la infancia. Entre ambos se teje una relación compleja, donde la culpa y la esperanza conviven en un delicado equilibrio.
En una entrevista concedida a El Periódico, Avallone cuenta que la idea del personaje Emilia se inspiró en sus experiencias con adolescentes en centros penitenciarios de Bolonia. Subraya que la novela explora eso que viene después del crimen.
Lo que más nos ha gustado, y lo que menos
Lo que más nos ha gustado es su estilo narrativo: sencillo, directo y sin artificios innecesarios, pero que destaca por su emotividad. También la manera como mantiene la intriga sobre el total de la historia, que nos ha ido desvelando poco a poco durante la narración.
Lo que menos es que creemos que se podría haber profundizado un poco más en la historia de otros personajes, que solo se insinúa y que de haberse desarrollado pensamos que habría enriquecido la trama. Por ejemplo, el padre de Emilia, en cuyos hombros descansa buena parte del dolor que han provocado los hechos, o su amiga con la que comparte parte de su destino. O la hermana de Bruno, cuya reacción es totalmente distinta y nos mostraría la otra cara de la moneda. En este sentido, y recogiendo algunas críticas que se le han hecho, es cierto que la caracterización de algunos personajes secundarios puede quedarse en la superficie.
Pero en definitiva, lo que destacamos es que Corazón negro es una obra que, con un lenguaje accesible y cargado de tensión emocional, logra sumergirnos en un viaje de redención y nos recuerda que, incluso en los paisajes más oscuros, siempre queda un resquicio por donde entra la luz.
El único camino para llegar a Sassaia, un minúsculo pueblo enclavado en las montañas, es una empinada carretera de tierra escondida entre los árboles. De allí aparece un día Emilia, pelirroja y con el pelo encrespado, con treinta años y una adolescencia...
Sobre Silvia Avallone:
Silvia Avallone nace en Biella, Italia en 1984.
Infancia/adolescencia: Hija única de padres divorciados (madre maestra y padre pequeño empresario), vivió buena parte de su juventud en Piombino
Estudió Filosofía y Filología moderna en la Universidad de Bolonia.
Inició su producción literaria con relatos y poesías: publicó Il libro dei vent’anni en 2007, ganando el Premio Alfonso Gatto como mejor ópera prima.
Acciaio (2010) es su debut en la novela. Con ella obtuvo varios reconocimientos: el Premio Campiello Opera Prima, Flaiano, Fregene, Ciudad de Penne, y segundo lugar en el Strega 2010. Fue adaptada al cine en 2012 y convertida en obra teatral y musical.
Obtuvo el premio Zocca Giovani en 2014, el Croce Pescasseroli, Cimitile y Viadana en 2021. Ha obtenido también el Premio Elsa Morante y Premio Viareggio‑Repaci en 2024 por Corazón negro.
Además, en 2019 la Universidad de Bolonia le otorgó la Medalla Petrarca por su trayectoria literaria.
